Para proponer
seriamente una canonización es necesaria la fidelidad
a Dios de una vida, pero la Iglesia pide más, y
exige, como condición necesaria, una señal
de Dios: que de forma espontánea surja lo que se
llama "fama de santidad".
Tras el fallecimiento de Alexia el 5 de
diciembre de 1985, su fama de santidad surgió de forma inmediata y espontánea, y desde
entonces se ha ido incrementando constantemente.
Así lo cuentan María Jose y Francisco González Barros, hermanos de Alexia:
Cómo se difundió su fama de santidad
Un religioso claretiano, el padre claretiano Hilario Apodaca, en el inicio de la Causa de Alexia
El Cardenal Suquía con el Padre claretiano Hilario Apodaca
Cuando aún no había transcurrido
un año del fallecimiento de Alexia,
un buen religioso, el Padre claretiano Hilario Apodaca*, enterado de esa fama de santidad, supo
ver la señal precisa de que Dios quería
que se pusiesen los medios para que la Iglesia juzgase
efectivamente sobre su santidad.
Y a mediados de 1989 se
constituyó la "Asociación
Causa de Beatificación Alexia".
*El Rvdo. P. Hilario Apodaca, c. m. f. falleció el 21 de junio 1995 en Madrid. Fue el primero que impulsó a la familia de Alexia a dar a conocer la vida santa de la Sierva de Dios y a que solicitasen de las autoridades eclesiásticas de la diócesis de Madrid el oportuno permiso para imprimir las estampas para la devoción privada, convencido de que su ejemplo haría un gran bien a las almas. Este buen religioso intervino más tarde en el Proceso diocesano de la Causa de Canonización de Alexia, con gran celo y competencia.
La Causa en Madrid y en Roma
La Causa de Canonización de Alexia fue introducida en Madrid
el 14 de abril de 1993 y clausurada solemnemente el 1
de junio de 1994.
El 30 de junio de ese mismo año
se abrió la causa en Roma y meses después,
el 11 de noviembre, fue otorgado el Decreto de Validez.
El 8 de mayo de 2000 fue consignada en la Sagrada Congregación
para las Causas de los Santos la Positio
super virtutibus.